sábado, 20 de diciembre de 2008

Ver y no tocar


Eres como una obra que puedo ver y no tocar, te deseo, hago todo lo posible por acercarme nunca he sido constante, contigo quiero serlo, quiero romper el vidrio que nos separa, golpeo y golpeo, mis manos sangran, mi esfuerzo por momentos es inútil, creo que otras veces alcanzo a tocarte por los pequeños orificios del vencido vidrio. Golpeo con más fuerza, tomo impulso, no tengo más fuerza. Una noche el vidrio está casi roto, no existe, pero en la mañana siguiente está como nuevo, más duro y áspero que nunca. Estoy seguro que alguien o algo trabaja en la madrugada para no dejarme llegar hasta a ti, serán los duendes o demonios que habitan en la oscuridad sin ser vistos, cobardes, quisiera que salieran y enfrentarnos en combate a muerte, desparramar toda su sangre, que ese vidrio negro y oscuro quede con la tinta roja indeleble de mi sangre y su sangre. Necesito ayuda, pido refuerzos pero nadie me escucha. Nadie quiere, yo quiero, quiero mucho.

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