
Estaba casi convencido que no volvería a rozar tus labios, ni a recorrer el delicioso camino lunar del que todavía no encuentro salida, el sonido de tu voz me reconforta, me saca del letargo y la rutina, me lleva a nuestro mundo, ese mundo virtual donde te caliento la cama, te beso en la frente todos los días justo antes de que caigas dormida, eres la princesa de este mundo, caen gotas provenientes de tu inmenso hielo sobre mi pecho que es como lava caliente, quiero que apagues esta ansiedad de tenerte, nuestro mundo está en llamas y eres la única con suficiente fuerza para soplar; o avivas el fuego o lo apagas de una buena vez. Qué decides?
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